07 marzo 2007

El sexo vende?

El sexo hace ya mucho tiempo que invadió el terreno de la publicidad. Anuncios televisivos, enormes cartales por las calles, reclamos en las revistas o en los diarios. Si se le añade a cualquiera de esas cosas una buena ración de curvas femeninas atraerá más miradas. Eso lo saben los profesionales que se dedican a vendernos ilusiones y lo emplean a menudo.

¿Pero cuánto vende?

Un estudio, que apareció en The Economist hace poco, ponía a 4 grupos a ver 6 anuncios publicitarios. A los grupos 1 y 3 se les pasaban los anuncios en los intermedios de un capítulo de Sexo en Nueva York con alto contenido sexual. A los grupos 2 y 4 se les proyectaba un capítulo de de Malcom in the Middle (sin contenido sexual alguno). Los anuncios de los grupos 1 y 2 tenían reclamos sexuales. Los de los grupos 3 y 4 no.

Resultado:
* los que vieron el capítulo de Sexo en Nueva York no recordaban nada en absoluto acerca de los anuncios, tuvieran contenido sexual o no.
* los que vieron el capítulo de Malcom recordaban las escenas de contenido sexual de los anuncios pero no las marcas. Los hombres recordaban mucho mejor las escenas que las mujeres, eso sí.

Conclusión: no recordamos la marca sino el contenido sexual.

No obstante, este estudio me parece engañoso. A pesar de que estoy de acuerdo completamente con él no explica por qué un desodorante como AXE es el más vendido del mundo. Es completamente cierto que la gente recuerda el contenido sexual pero no la marca. Pero qué ocurre cuando, una vez en el supermercado, el comprador potencial se encuentra frente a una marca de la que vio un anuncio con contenido sexual. Para mí que, aunque no sea consciente de ello, establecerá una relación entre ambas cosas y se verá impulsado a comprar. Y creo que esto es lo que saben los publicistas muy bien. El anuncio sólo es el primer paso. No sirve de gran cosa hasta que el comprador se encuentra ante el producto en una tienda. Pero si se llega a esa situación, la mejor publicidad ganará.

Visto en el blog de Violet Blue.

Y ya que hablamos de sexo, acabo de ver este Kamasutra lésbico. Anda que no mola.

Actualización: un pequeño experimento para saber qué retiene nuestra memoria. Primero hay que ver este vídeo. Después ir al blog de Science y señalar las imágenes que hayamos visto en él.

Share/Save/Bookmark

1 comentario:

AIA dijo...

Cuando se habla de publicidad hay que tener en cuenta la subliminalidad del mensaje y de la rentencitva de la mente. Recuerdo el famoso experimento que hace muchos años hicieron en EEUU: en un cine emitieron una película trucada en la que cada X fotogramas se incluía uno de la famosa marca de cola.

Al finalizar la película nadie recordaba que hubiese aparecido nada al respecto, pero a la salida un porcentaje muy elevado pasó por la tienda de refrescos a por su lata.

Por lo tanto, recordar, lo que se dice recordar sí. Otra cosa es donde se almacena esa información