03 agosto 2008

Divulgación científica para todos

Carl Sagan, Albert Einstein, Richard Feynman, Richard Dawkins, Stephen Hawking, el español Juan Luis Arsuaga o Isaac Asimov han sido (o son) algunos de los grandes divulgadores científicos del último siglo. Todos ellos y algunos más se pueden encontrar en formato digital, y de forma gratuita, en un nuevo repositorio de ciencia que, además de con libros, cuenta también con artículos científicos de todo tipo.

Visto en Tecnología Obsoleta.

Y por si a alguien no le gusta dejarse los ojos en el ordenador, aquí tenéis una tabla con lo último para leer e-books: pantallas del tamaño y el peso de un libro que no cansan la vista y con hasta 9000 páginas de autonomía.

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7 comentarios:

Fito dijo...

Feynman y Dawkins se han ocupado de buena parte de mis últimas lecturas provistas en buen papel por la biblioteca municipal del barrio. Los e-books serán el futuro, pero yo me resisto a abandonar el p-libro :)

Un buen repositorio multimedia de Dawkins se puede encontrar en esta página.

Saludos y buen trabajo!

Un barquero chiquitito dijo...

Gracias por el aporte, fito.

En cuanto al medio de lectura... encargué un e-reader hace unos días. Yo no pude resistirme :-D

boronat dijo...

todo pirulas

El gato flores dijo...

http://www.smartplanet.es/redesblog/

Un barquero chiquitito dijo...

todo pirulas, boronat?

Gato Flores: ya podían copiar el resto de las cadenas los programas como redes y no los que copian, ¿verdad?

boronat dijo...

todo hombres

la única científica que conozco en Margarita Salas, también recuerdo a Marie Curie... esto parece la Conferencia de Solvay

0% de mujeres es un porcentaje ligeramente bajo.

Un barquero chiquitito dijo...

Claro, pero si ya resultaba bastante difícil que una mujer se hiciera un sitio en el mundo científico, más aún lo era que encima le permitieran dar clases magistrales.

No obstante eso ha cambiado mucho, y más que está cambiando, con la aparición de internet y la democratización de la transferencia de conocimiento. Ahora si eres bueno en algo, la red te da la opción de demostrarlo sin que nada, incluyendo tu sexo, se interponga entre tu trabajo y el mundo.