27 abril 2007

Los llamados beneficios de la religión

Si las religiones no hubiesen tenido algo de bueno nadie las habría aceptado. O más que bueno, algo útil. Sí, ésa es la palabra. En realidad todos nos movemos en última instancia por razones prácticas. Aunque pensemos que a veces nos movemos por lealtad, altruismo, amor, amistad, ética, etc, etc, si nos trasladamos al momento en que cada una de esas emociones o principios morales fue gestado veremos que había una razón para ello. Una razón práctica.

Nos gusta seguir ciertos principios en la vida. Los llamamos nuestros y cuando nos guiamos por ellos nos sentimos mejor. Sin embargo, cuando vamos en contra de esos principios (aprendidos todos y cada uno de ellos) creemos que hemos hecho algo mal (lo cual es una prueba más de que son aprendidos). El tener alguien que nos calme en esas situaciones (la iglesia católica lo hace mediante la confesión) es un sistema fantástico para liberarse del sentimiento de culpa. Rápido, efectivo y sin más efecto secundario que la dependencia hacia el que te conforta. Lo cual es fantástico para la religión y cómodo para el confortado. Mucho más que ponerse a pensar y plantearse que quizá esos principios con los que se vive no sean inamovibles porque las circunstancias y las personas para las que se "tejieron" han cambiado.

¿Y cuál es la razón de toda esta diatriba? Dos estudios:

Un estudio de la Universidad de Mississippi afirma que si los padres van a la iglesia, los niños se desarrollan mejor.
Otro estudio dice que los religiosos practicantes viven más (entre 2 y 3 años).
Estoy de acuerdo con ambos. Los dos responden perfectamente a lo que he dicho antes. El tener algo que te diga lo que tienes que hacer te hace estar más tranquilo. Si ese algo es tan poderoso que penetra en toda la sociedad los niños sólo verán coherencia en lo que se les dice. Puede que los valores que se les impriman no sean los mejores pero lo que está claro es que serán únicos. Y algo que no está reñido con otra cosa es mucho más fácil de asimilar. Y, de nuevo, más cómodo.

La religión tiene beneficios, sí. El que lo niegue está fuera de la realidad (estos estudios lo demuestran). La pregunta que hay que hacerse entonces es si esos beneficios nos compensan (conociendo asimismo los beneficios de otras opciones, claro ;-)

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9 comentarios:

Armando Vallejo Waigand dijo...

Hola amigo. ¿Tú te has parado a pensar en serio en lo que has escrito?:

1. En la actualidad no es más fácil ser, por ejemplo, católico practicante que no serlo. Es más difícil porque exige coherencia, compromiso, tiempo... y además, ir en contra de la corriente generalizada. ¿Qué es más fácil, seguir la corriente o ir contra ella?

2. Cualquier informe sociológico reciente (por ejemplo el último de 2005 sobre la juventud española de la Fundación Santa María, o el oficial del CIS en relación con las creencias de los españoles) demuestra que los creyentes, y sobre todo si viven activamente su fe, son los más reflexivos, los que más preguntas se plantean, los que más se cuestionan sobre el mundo, la vida, la muerte, las injusticia, etc... ¿Quiénes te parecen más 'borregos', los que se hacen todas esas preguntas o los que no?

3. Igualmente, las personas religiosas son las que porcentualmente más se involucran en todo tipo de voluntariado -casi duplican al resto- y no hay ninguna 'norma' religiosa que obligue a ello. Es una simple consecuencia de la reflexión y el descubrimiento de que nuestra vida debe servir para algo más que pasarlo bien y tener cada vez más cosas. ¿Encuentras otros valores 'mejores' -según tú los llamas- que éstos?

4. Puede que la religión tenga beneficios; también el deporte es aconsejable para la salud, pero requiere esfuerzo y disciplina, así que nadie lo practica por esa razón, sino porque encuentra satisfacción en ello. Nadie es creyente y practicante porque sea 'útil', sino porque en ella ha descubierto una forma de entender la existencia que le aporta felicidad a pesar de ser más exigente.

Con todo el cariño, tu exposición demuestra un absoluto desconocimiento de la religión y la religiosidad.

Saludos.

Ibn Luanda dijo...

Hola Armando,

Me alegra que te hayas animado a escribir. Sobre mí, y ya que lo preguntas, te diré que sí, que, al menos en este caso, me he parado a pensar en lo que escribía. Te respondo punto por punto, siguiendo los tuyos.

1.¿Según tú el valor de una creencia se puede medir por lo difícil que sea practicarla? He visto a gente morir por sus ideales, por sus credos, torturarse a sí mismos, en cuerpo y mente, porque así purificaban su alma (y no hablo de católicos). Eso sí es duro. Y aún así me resulta una tontería porque no quiere decir absolutamente nada de lo buena o mala que sea su creencia. Sólo de lo ciega que es.

2. Armando, ponme los enlaces por favor. Sobre todo el del CIS porque me gustaría ver ese informe. De todas formas te voy a hacer una puntualización a cualquier informe de este tipo: no es lo mismo pensar por ti mismo en algunas cosas que pensar según lo que cree tu comunidad. Con los cristianos (católicos) la razón de lo que digo es obvia. Podrán contestar positivamente a todo tipo de preguntas que evalúen lo mucho que se preocupan por el mundo, la vida, la muerte, las injusticias, etc., pero pensarán todos igual. Eso no me vale. Siempre digo (y también lo hice en este post) que la religión ha tenido un papel fundamental al homogeneizar valores y moral. Y eso ha hecho que la educación de cada nueva generación haya sido más sencilla (si todo el entorno de una persona piensa igual en cuanto a moral, valores, etc. es difícil que él se salga de esa norma). Pondré un ejemplo para verlo mejor: imagina una persona que vive en una isla desierta con su madre que le cuenta que sólo están ellos en el mundo. ¿De cuántas veces que se dé esta situación la niña se planteará que su madre no dice la verdad? Si todas nuestras fuentes de información (todas, repito) nos dicen lo mismo se hace difícil cuestionarse algo. O para clarificarlo aún más, si, a partir de mañana, en las iglesias comenzase a decirse que Angola necesita ayuda seguro que en cuestión de un mes todos los católicos estarían súper preocupados por Angola. Así son las cosas y, una vez más, no son prueba de concienciación o reflexión de las personas. Piensan, en su mayor parte, en lo que les dicen que piensen.

3. Sobre el voluntariado escribí un post hace tiempo. Una vez más puedo hablar por mí y por los voluntarios que he conocido. Muchos de ellos, casi todos los que pertenecen a organizaciones no católicas, no son creyentes. Y hacen un trabajo genial. Y, con mucho menor margen para las dudas al respecto, por propia voluntad. No me vale de nada si los valores son inculcados desde el nacimiento.El católico consecuente, para mí, no es el que ha vivido en la fe desde pequeño sino el que, sin hacerlo, tiene la opción de escoger, conociendo bien todas las opciones, y escoge ser católico. Ante ése me quito el sombrero. El resto lo tienen fácil. Simplemente, en un 99%, se han quedado en casa con mamá. Igual que hubiesen seguido siendo judíos si hubieran nacido judíos, musulmanes si hubieran nacido musulmanes, budistas, hinduístas, etc., etc., etc.

4. En ningún momento he dicho que la (mayoría de la) gente sea creyente y practicante porque sea útil. Aunque si lo entendiesen así serían mucho más conscientes de lo que están haciendo y probablemente dejarían de creer. Pero sí digo que las religiones fueron pensadas por su utilidad. Las buenas, las que son útiles, lo fueron. Sin ningún tipo de duda. Ejemplo típico: las cosas van mal en el clan y el tío listo (el que conoce cómo piensan los hombres) se dice : "ponemos a un dios todopoderoso por encima nuestro y así nadie puede discutir las normas que tiene que seguir nuestro pueblo para sobrevivir". Así de fácil. Y el pueblo, si las normas son buenas, tendrá muchas más posibilidades de sobrevivir en esa época de crisis. Lo triste es que después de pasar la crisis (mucho después) la gente piense que existió algo más que eso. Es un mecanismo tan simple que me extraña que alguien que haya reflexionado alguna vez por sí mismo acerca de ello no lo haya visto.

Con todo el cariño, tu réplica demuestra que eres católico y defiendes tu fe. Como hace cualquier persona cuando critican algo que le gusta. Quizá desde un lugar más elevado que otros, pero con la misma pasión. Y la pasión no deja pensar muy bien. Sirve para otras cosas pero no para razonar o reflexionar.

De todas formas, y ya que has demostrado cierto interés en lo que he escrito, te aconsejo que le eches un vistazo también a los posts que he dedicado a hablar de religión.

Armando Vallejo Waigand dijo...

Desgraciadamente, en cada una de tus respuestas dejas patente tu completo desconocimiento acerca del hecho religioso. No voy a responder a cada una de ellas porque es innecesario, simplemente desmontando el eje de tu argumentación, queda desmontado el resto:

1. ¿Tienes un código ético sobre el que basas tus decisiones y opiniones? Si la respuesta es no, o mientes o desconoces la más elemental psicología o eres un psicópata (no es un insulto, es que son los únicos incapaces de medir la moralidad de sus actos). Si la respuesta es sí, en nada te diferencias de una persona creyente, excepto que tú lo has heredado de tu educación, en el ámbito socio-cultural en el que creciste y te formaste, las personas que más te influyeron intelectual o humanamente... Y aún siendo así, no te considero esclavo de esa herencia como sí lo haces tú con los creyentes, o lo que es lo mismo, conmigo.

2. ¿De verdad crees que los creyentes jamás cuestionamos nada? Si es así, se demuestra lo que sospecho; opinas y escribes sobre la religión a ciegas... ¡Qué casualidad! lo mismo que tú achacas a los creyentes en su concepción del mundo y la vida. ¿Conoces las corrientes teológicas tan dispares que existen en la Iglesia? ¿Conoces la cantidad de voces discordantes existentes, tanto entre los teólogos como entre los cristianos de base, sobre muchas de las 'normas' que según tú seguimos como borregos? ¿Has oído hablar de la Tercera Búsqueda? (si no, supongo que tampoco de las dos anteriores; busca en Google a ver qué encuentras)...

¿Qué te hace pensar que no he leído a Nietzsche o Sartre, por ejemplo? (por cierto, te recomiendo un libro muy poco conocido del ateo y anti-eclesial filósofo francés, 'Barioná, el hijo del trueno'. Te sorprenderá)... Pero claro, pensarás que soy incapaz de leerles con objetividad abducido por mis alienantes creencias..., mientras que tú sí lo haces (si es que les has leído), con la mente abierta y libre de prejuicios.

3. Deberás esforzarte un poco más con el próximo ejemplo que utilices para defender tu postura: a diferencia de la niña, los creyentes no vivimos en una isla desierta. Tenemos profesores de todas las tendencias, amigos, normalmente contrarios a la fe (es lo más habitual actualmente), los medios de comunicación, música, cultura, internet... están plagados de opiniones contrarias a la fe. Exactamente, ¿de dónde sacas que no tenemos más "fuentes de información", ¿o crees que nuestras familias son terribles sectas que no permiten ver la tele, jugar a sus hijos con los endemoniados ateos o ver una película con mensaje marxista en el cine? Pero querido... anónimo (¿por cierto, por qué eres anónimo?), ¿en qué siglo vives tú? Y además, incluso en el caso de la niña con madre mentirosa y manipuladora de la isla desierta llegará un día en que se haga preguntas; afortunadamente es inevitable. Ni siquiera la Inquisición pudo evitar el pensamiento libre (recuerda que Galileo era creyente, pero eso no le impidió dudar y pensar), ¿cómo no vamos a pensar libremente los creyentes en la actualidad?

4. Lo de las otras religiones, (¡es agotador rebatir planteamientos tan elementales!) es tan lógico como el estar imbuido de una determinada cultura y expresarse en todos los aspectos de la vida según la misma (se estudia en primero de antropología). Lo cual no significa que una sea 'mejor 'que la otra. En el Concilio Vaticano II se concluyó entre otras cosas, que hay que animar el diálogo interreligioso porque existen numerosos caminos para llegar a Dios, no sólo el cristianismo ni su Iglesia Católica. Así pensamos en la actualidad los católicos ¿sorprendido? Apuesto a que sí (¿sigues pensando que sabes de lo que hablas?) Por supuesto, siempre hay tendencias fundamentalistas, también entre los ateos.

4. ¿Pasión? ¿Puedes argumentar la afirmación de que "la pasión no sirve para razonar? Volvamos al ejemplo de Galileo (pura pasión). Tenemos el caso de Einstein. Quizá pienses que su pasión por defender la teoría de la relatividad (te aconsejo la biografía de Barry Parker), rechazada por sus colegas en la universidad, le impidió razonar. Una cosa es 'pasión', que naturalmente permite razonar con total lucidez, y otra cosa es el arrebatamiento, que es el exceso de pasión, y no es el caso.

6. "Las religiones fueron creadas por su utilidad". Felicidades. De todas, esta afirmación alcanza el grado más alto de 'voy a mostrarle al mundo mi ignorancia, y de paso, mi atrevimiento'. Obviamente no has leído (sospecho que ni oído) sobre historia de las religiones o el hecho religioso. También hay excelentes autores ateos. Y cualquiera de ellos (salvo Marx) te dirá que la religión nace de la búsqueda de lo trascendental. La fe, sea verdadera o no -éste como sabes es un debate imposible de resolver- no nace por su utilidad. Otra cosa es que posteriormente haya habido momentos en la historia, incluso actualmente, que determinadas personas traten de extraerle utilidad política, económica, social o moral, pero eso es una perversión de la religión, no su fundamento.

* Estoy seguro de que en Google encontrarás alguna información útil sobre el nacimiento de las grandes religiones del mundo. Después de leerlo te avergonzarás de lo dicho.

7. Defiendes el razonamiento puro, sin interferencias, ¿no es así?. Pues, desde el punto de vista filosófico partes de una premisa errónea que anula el resto de tu argumentación. ¿Quieres razonar de verdad? No tengo necesidad, pero vamos entonces con unos conceptos básicos de razonamiento filosófico. Lo principal es que no puedes partir de ninguna premisa de la que no tengas certeza absoluta (Descartes). Por tanto, no puedes partir de la idea de que Dios no existe, porque en realidad, no lo sabes. Por tanto, toda tu argumentación sobre por qué creemos los creyentes y la razón de ser de las religiones nace de una premisa sin fundamento. Es una opinión, no una certeza.

¿Sigues afirmando que razonas más libremente y mejor que yo y los demás creyentes? ¿No dependerá eso más de las inquietudes personales, la formación, la actitud vital, la curiosidad intelectual, que de las creencias o increencias?

Creo interpretarte correctamente: lo que subyace en toda tu reflexión es una prepotencia manifiesta: "sólo yo, y los que son como yo, somos libres para decidir; los pobres creyentes son esclavos de sus dogmas y normas".

Con cariño, es posible que tras esta exposición estés muy enfadado conmigo, pero espero que tus aires de superioridad intelectual sobre los creyentes haya menguado un poco.

8. Respecto a los informes del CIS y Fundación Santamaría, desconozco dónde los puedes encontrar en Internet (te vuelvo a aconsejar Google). Yo los he leído en un ensayo publicado recientemente (prefiero el papel) titulado 'Jóvenes e Iglesia' de la editorial PPC. Es una publicación católica crítica con la jerarquía y sus fórmulas de transmisión de la fe. Todo es cuestionable, pero no dudo de la veracidad de los cuadros estadísticos que aparecen con las referencias del autor de cada informe, entre ellos el CIS.

Por último, agradezco tu consejo de que lea más entradas tuyas sobre religión, pero dado lo elemental de tu conocimiento sobre el tema, prefiero otras lecturas. No obstante, me interesa mucho África, de ahí que llegara a tu blog. Espero que el resto de asuntos que abordes sean con más criterio.


Y una cosa más. Sigo sin entender. ¿Por qué el anonimato? ¿Por qué no te identificas? Yo vengo a pecho descubierto (sólo tienes que pulsar en el enlace de mi nombre). ¿Ves?, ese es uno de los graves problemas de Internet. Se puede decir cualquier cosa, por infundada que sea porque no tienes que enfrentarte a la exposición pública. Escribes al mundo, hablas del mundo, de las personas, con sus luces y sombras, pero tú te mantienes con el rostro oculto. Imagino que tendrás tus razones.



Saludos
Armando.

Ibn Luanda dijo...

¿completo desconocimiento acerca del hecho religioso? Vaya, vaya. Ni siquiera el beneficio de la duda. :-D

1. ¿Código ético? Tengo uno que cambia continuamente, con cada nueva situación. Y cambia con mi percepción, y la de las personas a las que puede afectar, del instante en que tengo que tomar una decisión. Para mí eso es no ser esclavo. En el mismo momento en que sigues unas reglas que no has hecho tú, eres esclavo de ellas. ¿por qué? Porque el que lo hizo empleó un tiempo vital para realizarlo, basándose en sus experiencias personales, del que tú no dispones para aplicarlo como lo haría él. Existe una diferencia abismal entre utilizar la memoria trabajar a partir de lo descubierto y comprobado por otros (como se realiza con cualquier materia científica) y pretender que puedes hacer tuyos los pensamientos basados en la interiorización personal de otro. No se puede porque no hay tiempo para ello. No has tenido tiempo para vivir las vidas de toda la gente que citaste en tu respuesta. Puedes llegar a intuir quizá un esbozo de lo que pensaban cuando escribían eso pero nunca llegarás a más. Porque nadie puede. No puedes saber lo que pensaba Jesús, ni Buda, ni todos los bodhisattvas, ni Rumi, ni San Francisco ni el Hermano Roger. cuando hablaban. Porque no viviste lo que ellos vivieron. Ni lo vivirás. La religión se basa en que otros fueron más capaces que tú de conocerte a ti mismo. De crear unas reglas que te servirán para todo. Y eso es una tontería porque nadie más que tú va a vivir tu vida, a pensar tus pensamientos y a saber por qué haces lo que haces en cada momento. Tú eres el único responsable y tu código ha de partir de ti y del momento en el que vives no de alguien que vivió hace milenios. Ni siquiera una parte de él.
2. Las búsquedas de las que hablas me parecen muy bien. Que después de 150 años sigan como al principio ya no tanto. Jesús me cae bien. Pero fue un hombre. Con sus circunstancias, sus pensamientos y sus actos. Como era más inteligente que los demás llegó mucho antes a conclusiones mejores pero también cometió mayores errores. La lástima es que trascendió, no que no se le conozca mejor (y mis razones para decir esto son las expuestas arriba).

3. Pongo ejemplos simples de los que extrapolar. Por supuesto que nadie está libre de millones de influencias. No obstante ninguna es más importante que la familia, el colegio en la infancia y el grupo de amigos. Esta regla tiene una de sus salvedades si se presenta la pertenencia del individuo a una comunidad. Como el hombre es un ser social, tiene más tendencia a crear lazos que a destruirlos. Sus mecanismos para crearlos pero una vez establecidos la fuerza del grupo es muy grande. Tanto que se establece, en la mayoría de los casos, una relación de dependencia del individuo hacia el grupo. El nivel de esa dependencia es variado pero en el caso de las religiones no es nada desdeñable. Las cosas comienzan a ir mal cuando ése individuo necesita repetidamente al grupo para sentirse mejor, cuando necesita consejos o que le repitan aquella frase que tan bien se adaptaba a sus problemas aquella vez. Una frase que, por supuesto, no era suya. Ah, y soy anónimo porque en Angola no aprecian mucho que la gente critique a su gobierno. Y como yo lo hago a menudo y con cierta intensidad (y no quiero acabar en la cárcel o algo peor), ni me doy a conocer a mí, ni a la empresa para la que trabajo, ni a nadie que conozca en este país.

4. Esto me ha hecho gracia. Después de dos milenios de perseguir y anaquilar a todo lo que se salía de la ortodoxia (mientras fuese más débil que la Iglesia pues con la religión que decidiese adoptar Gengis Khan se volvían tolerantes) dicen en un concilio una cosa y hala, todos a seguirla. La pregunta es ¿por qué lo dijeron? ¿Cambió algo? La respuesta: por supuesto. El mundo estaba cambiando. Pero la Iglesia continuó haciendo lo mismo. Ya no podía seguir aniquilando así que pasó a respetar (a la espera de tiempos mejores, supongo). Y no digo que esté mal, ¿eh? Sólo que es difícil argumentar con alguien que sostiene que 2000 años de retraso es una cifra prudente a la hora de darse cuenta de una trivialidad moral.

5. Me pones ejemplos un poco desafortunados. Einstein y su pura pasión escribieron una carta aconsejando la bomba atómica al presidente de los EEUU, que éste tuvo muy en cuenta. Galileo fue perseguido por la Iglesia y por las creencias de la Iglesia. Aunque eso sí. Después de unos cientos de años ésta le homenajeó. Un poco de retraso de nuevo. Pero vamos, razón tienes en diferenciar pasiones y pasiones. El grado es esencial.

6.De todos, éste es el párrafo que retrata más a las claras tu defensa de la religiosidad. Si cambias “de la búsqueda de lo trascendental” por “del miedo” hasta podríamos estar de acuerdo pero me da que eso no va a suceder. Distingamos entre las dos versiones de esta historia. Por un lado: los líderes religiosos. Por otro: el pueblo llano y creyente. Las religiones no nacen del pueblo como una búsqueda trascendental. Revisa tu primer año de antropología. Nacen por la incomprensión ante los fenómenos naturales terrestres. Los primeros dioses fueron el trueno, la tormenta, el terremoto, el sol, la lluvia, el jaguar, el mamut. Todo de lo que el hombre tenía miedo y no podía controlar. Del politeismo naturalista a la personalización de los dioses sólo hay un paso. Del politeismo antropomórfico a monoteismo otro. Nada de trascendencia: miedo a lo desconocido. Puro y duro. Y después del miedo fe en quien te cuente algo que te tranquilice. Y ahí es donde aparece la utilidad. La utilidad para el líder espiritual. Para el resto no que son los que están acojonados y sólo se sienten mejor cuando hacen sacrificios o se sientan a hablar de cómo su conocimiento y apreciación del camino hacia dios ha mejorado sus vidas.


7. El argumento ontológico es la única prueba que tenéis acerca de la existencia de dios. Claro que el mismo argumento se puede aplicar a tantas cosas como gente que piense en ello. Yo no niego la existencia de algo que lo “envuelva” todo. Pero sí paso de pegarme la vida acojonao pensando en lo que hay después de ella y que, suponiendo que haya algo, va a depender de lo que haga aquí. Y sobre todo paso de seguir los principios morales de nadie, sobre todo si esos principios estuvieron dictados por el miedo.

8. Te aconsejo que NO leas mis post sobre religión. No me gustaría que surgiesen las dudas en ti a estas alturas.

Para terminar y ya que insistes tanto en cuestionar mi conocimiento de la religiosidad te diré que nunca me niego a hablar con cualquier religioso que me encuentro. Que nací y crecí en una familia católica. Que estoy bautizado, comulgado y confirmado. Que he estado con todo tipo de sacerdotes de varias religiones y creencias. De hecho, si hay alguno que destaca por su importancia intento entablar conversaciones con él. He estudiado historia de las religiones, antropología, psicología, sociología y neurología pero sobre todo, no cito a nadie porque sigo sin tener ni idea (ni la tendré nunca) del por qué de las palabras que luego se convirtieron en citas. Mi único dios soy yo pues soy el único que sabe lo que pienso y el único que puede decidir mis actos en última instancia. Por eso me hago responsable de ellos y por eso no puedo dejarlos en manos de nadie más que de mí.

Armando Vallejo Waigand dijo...

Ampliación:

No es mi inteción cansarte, pero convendría añadir alguna cosa más a tus comentarios que no tuve en cuenta antes.

- El voluntariado de los creyentes que son educados en la fe desde niños no te vale. Supongo que entonces, no te vale ninguna educación en valores recibida desde niños. ¿o tus padres nunca te dijeron "eso no está bien", o te transmitieron sus valores? Y luego, de mayor, tú reflexionaste sobre ello. Imagino que eres consciente de la barbaridad que has dicho. Pero por si acaso lo pienses en serio (!), debes saber que el contar con una educación en la fe no resta, en todo caso añade una dimensión más al ser humano. Estemos equivocados o no sobre nuestro credo.

Según tu punto de vista, para que alguien pueda ser considerado libre para elegir, por ejemplo, ser voluntario, debería crecer en una burbuja para no verse influidos por ninguna corriente o escala de valores externa. Así, sin ningún tipo de influencias (religiosas, políticas, culturales, económicas, artísticas...) sus decisiones serían totalmente libres. Pues no. Todo lo contrario. Cuanta más 'información', cuantas más perspectivas del mundo, la historia, el ser humano, se tengan, más libertad para elegir y decidir. Es pura lógica, desde luego, tratada por pensadores mucho más listos que yo...¡hace muchos siglos! Por tanto, contar, además, con la perspectiva de la fe, lejos de embrutecer o limitar, enriquece. A no ser que consideres a todas las religiones y todos los creyentes fundamentalistas fanáticos.

Quizás tu equivocación es confundir religión con secta (en su acepción moderna). Esa es otra cuestión, que los organismos internacionales y los intelectuales que estudian el hecho religioso distinguen perfectamente.

Por supuesto que la fe proporciona a la persona una sensibilidad especial hacia los más desfavorecidos. Pero no por imperativo dogmático, eso es una simpleza insostenible, sino precisamente por la concepción del ser humano como criatura de Dios, y por tanto, la percepción de todos los hombres como semejantes. A través de la religión bien entendida (los creyentes coherentes con su fe son los más comprometidos) nace el deseo de colaborar en la lucha contra las desigualdades. Es un descubrimiento progresivo que ni mucho menos todos los creyentes alcanzan. De hecho, sólo un 12% de los católicos (es la religión del que conozco el dato) acaban colaborando en algún tipo de voluntariado. Ya es muy superior a la población no creyente, pero si fuera por imperativo dogmático ¿no deberían ser muchísimos más, casi el 100%?

Siguiendo con tu teoría de la 'libertad intelectual' para pensar y actuar, imagino que estarás en contra de todas las campañas de sensibilización sobre cualquier cosa (ballenas, igualdad de derechos entre hombres y mujeres, países empobrecidos, esclavitud infantil...), porque las personas se "preocuparían por Angola" por recibir determinado bombardeo informativo. Como escribías en tu comentario, en las Iglesias muchas veces se conciencia, lo mismo que desde las ONG o las instituciones públicas. Y es verdad que la gente (creyentes o no) se vuelcan más con una determinada realidad en la medida en que han recibido información... ¿y? Pues claro. La información es imprescindible. Y la que llega es la que se conoce. Lógico. No porque lo diga la Iglesia o la 'comunidad' sino porque es la información que se tiene. Te sorprendería la cantidad de movimientos existentes en el seno de la Iglesia de diferentes sensibilidades que llevan sus datos a las parroquias. Y la gente decide cómo situarse ante ellas.

¿También estás en contra de que se inculquen valores a los niños en la escuela como la igualdad de sexos, el respeto al diferente o la solidaridad porque así no "tiene la opción de escoger, conociendo bien todas las opciones"? (son tus palabras) ¿Qué tiene de malo que la religión inculque el valor del compromiso con los desfavorecidos? Eso será bueno ¿no?

Respecto a los sacrificios que supone seguir una religión, evidentemente no prueba lo buena que es (yo no he dicho eso) pero sirve para demostrar que no se escoge porque te hace la vida más fácil, como defendías en tu post original. Lo normal es que la mayoría haga lo que resultará más cómodo no lo contrario. Eso es lo que he dicho para refutar uno de tus argumentos (al menos lee bien lo que escribo para no tener que alargar esto innecesariamente)

Ibn Luanda dijo...

No seas demagogo. Si quieres extremar mis palabras es tu elección, no la mía. Disto mucho de ser un intolerante (y mi actitud hacia las religiones no es una excepción).

Rebatiré sólo una de tus exageraciones para no alargarme.

La educación es quizá la materia que más me interesa en el mundo. Los niños de corta edad son unos exploradores natos. Tienen una curiosidad que ha de ser satisfecha e incentivada. También es necesario ser coherentes con ellos y saber marcar los límites a sus acciones exploratorias pero es obvio que la forma que tengo yo de hacerlo dista mucho de la tuya. Yo no busco inculcar valores pues no creo en ellos. Yo busco, desde el momento en que el niño muestra la capacidad de comunicarse de forma fluida con los demás (primero) y la de darse cuenta de las consecuencias de sus actos (segundo) que sea él el que se aperciba de la situación en que se encuentra, de sus matices y de la dependencia de la decisión a tomar en función de ellos. Que no sea una frase dicha por una persona hace tiempo lo primero que se le venga a la cabeza para resolver el problema. Que piense cada vez como si fuese la primera. Después, obviamente, podrá utilizar la experiencia, pero con cautela. Fuera dogmas y valores. Sólo sirven para no pensar y para que cuando se presente una situación difícil de verdad no se sepa lo que hacer porque se sea incapaz de analizarla en conjunto y en detalle.

Por cierto, tampoco leas mis 41 post sobre educación.

Armando Vallejo Waigand dijo...

Hola de nuevo. Acabo de leer tus nuevos comentarios.

Noto que estás perdiendo paulatinamente la calma. ¿Arrebatamiento? Eso parece cuando comienzas a utilizar tacos para defender tus argumentos y a medida que avanzas en tus comentarios vas bajando el nivel en tu redacción hasta utilizar expresiones más bien poco técnicas: "...paso de pegarme la vida acojonao..."

Lo lamento, no era mi intención provocarte un ataque de nervios.

- Tus tesis son simples opiniones sobre cómo creemos, en qué creemos, en qué basamos nuestras creencias... Imagino que habrás sufrido alguna grave decepción o algo peor en relación con la religión y eso te ha llevado a la aversión a lo que suene a religioso.

- Te recuerdo que no es suficiente haber recibido educación religiosa, hay que vivir la experiencia de Dios, y esto, amigo mío, no se aprende.

- Debes creerte realmente importante y un intelectual que se está perdiendo la historia si crees que por leer tus textos pudiera perder la fe. No quiero herir tu amor propio, pero creo que he leído autores ateos y anti-eclesiales bastante más preparados que tú (a tus argumentos me remito) y mi fe sigue intacta. He pasado por crisis, dudas y búsqueda -¿de qué otra forma se podría evolucionar en la fe o cualquier otro aspecto?-pero aquí sigo, creyente y comprometido. Aunque, naturalmente, eso es fruto de mi ceguera, que me impide pensar y actuar libremente.

- No tengo miedo al después de la muerte. Esa es la razón menos habitual para que alguien sea creyente. Los seres humanos no pensamos seriamente en la muerte hasta edad bastante madura, luego no hay planteamientos existencialistas que lleven a la fe antes de eso.

- Lo siento, pero no creo que hayas estudiado todo eso que dices. Se notaría un poquito en tu exposición y citarías algún libro autor o folleto al menos, además de 'links' de internet tras buscar en Google.

- Demostrado. No sabes lo que es la Tercera Búsqueda (pero veo que has buscado en Internet) y mucho menos lo que se sabe en la actualidad sobre Jesús, bastante más que hace 150 años.

- ¿Eres tu propio dios? Esa es una tendencia filosófica nada original que nace en el humanismo renacentista (aún Dios es imprescindible) y se consolida en el XIX con la 'muerte' de Dios (Nietzsche).

- ¿Tu código de conducta varía permanentemente? ¿Y dices que has estudiado psicología? Como dicen los políticos, 'falta usted a la verdad'. Si tuvieras conocimientos en esta materia no hubieras hecho tal afirmación. Los valores según los cuales decidimos en nuestra vida, según la cual analizamos y reflexionamos no pueden variar "permanentemente". De hecho, en la mayoría de las personas apenas varían mínimamente a lo largo de toda su vida, salvo excepciones. Lo que sí hacemos es corregir el modo en que aplicamos esos valores y la posición que ocupan en nuestra escala, pero rara vez cambian. ¡A otro perro con ese hueso!

- ¿Qué tiene que ver que Einstein fuera mejor o peor persona para argumentar su capacidad de razonamiento unido a su pasión? ¿O vas a negar su intelecto? Y respecto a Galileo, eso es precisamente lo que trataba de decir, que ni siquiera un poder casi absoluto como en esos momentos era el de la Iglesia pudo lograr el silencio intelectual. ¿A qué viene lo de la persecución? Me desconciertas. Supongo que te agarras a lo que puedes cuando te encuentras atrapado. No te preocupes, es una reacción muy humana...


- El hecho de que el hombre considerase divino todo lo inabarcable, incluído el mamut, no contradice el origen de la religión como búsqueda de lo trascendental. Otra cosa es que la hallase en elementos objetivamente equivocados como demostró la ciencia. Pero lo trascendental sigue tan vigente como entonces. No damos una, ¿eh?

- Los ejemplos no tienen que ser simples, sino válidos. Y el tuyo de la cruel madre y su ingenua hija ya has descubierto que no lo es. Algo hemos avanzado.

- La fe vive la experiencia de otros (¿cómo se hace eso?. Está basado en las propias experiencias. Es la única forma de tener un encuentro personal con Dios. Lo que sí obtenemos de otros creyentes que nos preceden en la historia es el testimonio. Esta forma de transmisión en cualquier parcela es vita. Lo que tú haces tu blog es precisamente eso en relación a tus vivencias a África, y es posible que sea bueno para muchos que podrán compararla con sus propias experiencias, aprender de ellas, incluso tener el deso de repetir alguna. Y eso no es malo ni les hace menos libres (tu gran preocupación vital, muy digna por otro lado), sino más ricos. Y no necesitas ponerme un link del Hermano Roger, sé perfectamiente quién es. Mejor dicho quién fue. Me pilló geográficamente muy cerca su asesinato y muy pronto vendrán de Taizé a Gran canaria para unas jornadas de oración inspiradas en su carisma.

Armando Vallejo Waigand dijo...

Por cierto. Veo que no puedes refutar la mayoría de mis argumentos. Normal, porque no tienes de dónde sacar dados los graves errores de tus planteamientos iniciales. Entiendo, por tanto, que hasta aquí hemos llegado.

No te tomes a mal mi 'pasión' como tú lo llamas. Me divierte la retórica y contigo he disfrutado, aunque reconozco haber abusado un poco. Un abrazo.

Ibn Luanda dijo...

Sí, se nota que te gusta la retórica. Desde que has empezado a escribir creo que has utilizado la mitad de las falacias lógicas disponibles. Ha sido divertido contarlas.

Para quien no sepa qué es una falacia lógica aquí están las que cita la Wikipedia.

Pero tienes razón. La discusión no puede ir más allá. Hace ya mucho que no paras de repetir argumentos de autoridad, de hombre de paja, ad hominem y todo esto se ha vuelto aburrido.

Aunque, a decir verdad, tampoco has empleado tantas falacias diferentes. Siempre usas las mismas. Debiste quedarte en primero de retórica. Como de antropología o psicología.

Continúa con tus miedos. Y si alguna vez tienes tiempo pregúntate esto: ¿de qué le sirve una religión a alguien que puede resolver sus propios problemas, sus propias inquietudes?

Miedo, dependencia. Eso es la religión. Claro que trascendencia suena mucho más bonito. Cambiémoslo entonces y que los miedosos y dependientes se queden contentos de no serlo.