05 julio 2007

De vueltas con los 2.500 euros por niño.

El tema está trayendo cola y cada vez me siento más disconforme con casi todo lo que leo. Ya hablé de que me parecía poco. De que lo que se diese debía ser suficiente como para independizar a uno de los cónyuges, consiguiendo así que el niño tuviera, durante sus primeros años, una figura constante en la que fijarse. Además, como dice Escolar, la ayuda debería obtenerse en función de la renta de las familias. Pero ahí no acaba todo.

Como hemos visto últimamente en el blog el ofrecer un premio no equivale a obtener los resultados que se pedían por darlo. Es decir, la ayuda no puede ser un incentivo a la natalidad. Aparte de que no solucionaría ningún problema (el número de nacimientos global en el mundo no lo es), podría ser hasta contraproducente: bastante poco queremos ya a nuestros hijos como para que alguien decida tenerlos por dinero.

La ayuda debe ser, por tanto, un incentivo enfocado hacia una mejor educación de los recién nacidos. Económicamente hablando, las ventajas de que los niños tengan una figura paterna o materna siempre con ellos, durante los primeros años de su vida, compensa con creces el desembolso de mantener a uno de los progenitores durante ese tiempo para que se encargue de ello. Además, el estado se asegura, como pocas veces lo puede hacer con un funcionario estándar, que ese "trabajador" tendrá, en media, un rendimiento excelente, no preocupándole horarios, aumentos de sueldo o trabajar los fines de semana, y llevará a su hijo hacia la edad adulta por el mejor de los caminos, ahorrando al estado un montón de dinero.

En resumen, facilitar la mejor educación a sus ciudadanos desde el momento en que nacen es la mejor inversión que puede realizar un gobierno (anualmente se estima que por cada 7 euros invertidos en este ámbito, se obtienen 18). No tiene que ver con ser de izquierdas o de derechas, no es una medida social sino que es bueno para todos. Es simplemente inapelable y lo que no comprendo es como la gente que, al fin y al cabo es la que hace actuar a los gobiernos, todavía no lo ve.

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2 comentarios:

boronat dijo...

Calma, a la gente le/nos cuesta a veces ver las cosas. Hay que tener paciencia explicándolas.

Me comentaban ayer que en Alemania hace tiempo se les ocurrió hacer lo mismo, y que la medida entraba en vigor pongamos que el 1 de enero.

Resulta que en los paritorios se iban acumulando las embarazadas los días 30 y 31 de diciembre, diciéndole al doctor: "verá, si fuese posible, ¿no podríamos esperar y que naciera en unos días?"

Ibn Luanda dijo...

Lo de alemania lo puse también cuando salió.

http://quienmemandabaami.blogspot.com/2006/12/25000-euros-por-tener-un-nio.html

Otra diferencia a la hora de tomar la medida fue que en Alemania, además de dar 10 veces más dinero, se dijo con tiempo y muchas madres hicieron lo imposible para retrasar el parto. En España ha sido de un día para otro, sin previo aviso y dando como fecha inicial un día cualquiera (lo cual no sé si me parece bien o mal).